Foco y descanso: estrategias para emprendedores

“Foco” y “descanso” son dos caras de una misma moneda. Para alcanzar nuestras metas debemos trabajar en ellas, pero sin llegar a saturarnos. Toda Startup exige de nosotros administrar nuestro tiempo y en esa distribución de tareas debe estar incluido el descanso. “Foco” y “descanso” deben ser principios irrenunciables de cualquier emprendedor.

De modo que si estás empezando, estás a medio camino o ya en la recta final de tu emprendimiento, no puedes dejar de lado la práctica del enfocarse y descansar. Recuerda que toda Startup es apenas un pasito de todos los que te faltan por dar para convertirte en un empresario a todo dar.

Enfocarse

Un emprendedor no es el que corre más rápido ni el que se apunta en todas las carreras. Un emprendedor es quien tiene claro cuál es su camino y es capaz de construir todas las circunstancias necesarias para recorrerlo de la mejor manera. También el que advierte oportunidades y las aprovecha.

Seguramente, dentro del mundo de las Startup “foco” y “descanso” son palabras que suelen pasarse por alto. Todos estamos demasiado ocupados elaborando agendas de “tareas por cumplir”, sin hacerlas nunca. El tiempo de accionar es el tiempo presente. De modo que ¡Manos a la obra!

Javier Megias, autor del blog javiermegias.com  nos habla del “foco” y el “descanso” como palabras clave que nos permiten realmente actuar como emprendedores y alcanzar las metas. “La base del éxito de una startup es la ejecución. La capacidad de poner toda tu pasión, conocimientos y habilidades al servicio de un único objetivo, concentrada en un rayo laser”, nos dice el CEO.

De modo que la primera habilidad que un emprendedor debe aprender es: enfocarse. Pues el mayor riesgo que corren no es la dispersión, sino la pérdida de todo su capital al invertir en cosas que no son prioridad para desarrollar el proyecto.  

Descansar.

Pero, ¿enfocarse es lo opuesto al descanso? Creerás que llevar a cabo una lista de objetivos implica trabajar hasta la demencia, hacer a un lado la familia, los amigos, la vida social y todo lo que esté al margen de tu objetivo principal. ¡Te equivocas! El descanso es VITAL.

Todo emprendedor debe ser capaz de darse cuenta cuándo está dentro del laberinto, es decir, cuándo tiene una sola salida y miles de caminos. Un emprendedor debe ser capaz de implosionar el laberinto y crear múltiples salidas. Jamás debe pretender recorrerlos todos simplemente para… salir.

Entonces, ¿para implosionar el laberinto debe trabajar como un desquiciado? No necesariamente. Para hacerlo lo ideal es crear una estrategia que le permita alcanzar su primer objetivo sin morir sediento dando vueltas dentro del laberinto. Y para crear estrategias es necesario PENSAR. Pensar implica tener la mente libre de culpabilidades, agendas de cosas pendientes, estrés. Pensar es la capacidad de formar y relacionar ideas para construir una opinión y resolución de determinado “problema”. Y para pensar necesitamos descansar. Y para poder descansar y trabajar necesitamos enfocarnos.

¿Cuál es la fórmula?

Enfoque + descanso = trabajo exitoso

Pensar + descanso = Estrategia

Estrategia + trabajo exitoso = STARTUP

 

4 Habilidades para mejorar como emprendedor

No existe una fórmula básica para ser un emprendedor exitoso. Sin embargo, toda Startup necesita de alguien creativo, capaz, hábil, que ejerza liderazgo, empatía con el cliente, visión de negocio. Y no menos importante, que tenga pericia para resolver problemas con facilidad, que sepa comunicarse y hacer equilibrio entre el sacrificio y la resiliencia. Éstas son las características principales e invaluables que nos ofrece Javier Mejias (CEO y confundador de STARTUPXPLORE).

 

Pero además, el conocimiento también es indispensable para escalar la larga montaña del éxito. Acá algunos conocimientos indispensables para un buen emprendedor.

 

  1. Tener conocimientos básicos en programación. Aunque no te encargues de esta área, es indispensable que tengas la capacidad de tomar decisiones basándote en datos, marketing y contabilidad. Esto te dará referentes reales sobre el funcionamiento de tu Startup

 

  1. Arquitectura básica en sitios web. Como gerente debes conocer de todo un poco. De modo que, saber de qué va el diseño y construcción de las aplicaciones que se van a utilizar a través de lo que conocemos como la Web (es decir, el uso del protocolo HTTP), te permitirá estar al tanto de la comunicación con el usuario o con otras aplicaciones web.

 

  1. Contabilidad. Está claro que una de las funciones más importante de un gerente es delegar funciones, pero al hacerlo debe saber qué está delegando. Por ello es importante que entienda de qué va el sistema contable de su empresa. Esto le dará una idea real del rendimiento del negocio y por ende podrá tomar decisiones a partir de referentes reales. Conocer la actividad contable de su Startup es mucho más que un accesorio legal; es el reconocimiento de la rentabilidad del negocio y la posibilidad de comunicarse mucho mejor con uno de los talentos más importante del equipo de trabajo: el contador.

 

  1. Marketing. Ninguna empresa subsiste sin una buena estrategia de marketing. Ésta es vital para hacer llegar el mensaje y propuesta de valor a potenciales clientes. La parte técnica de una empresa se complemente absolutamente con el trabajo de marketing. No dejes que sea demasiado tarde y toma cartas en el asunto en conjunto con un equipo especializado que pueda desarrollar un análisis óptimo del mercado, su tamaño, la capacidad adquisitiva, la competencia, tu propuesta de valor, cuantificar presupuestos, tasas de conversión, los KPls o medidores de rendimiento, entre otros.

 

El gerente no es un dios todopoderoso. Es un sujeto que sabe lo indispensable para mantener en éxito una empresa. Está claro que debe saber delegar funciones. Sin embargo, también necesita conocer qué está delegando. Por ello manejar los conocimientos básicos que le permitan una buena comunicación con cada miembro de su equipo de trabajo es indispensable.

 

Un emprendedor es un gerente que maneja el lenguaje de cada uno de los departamentos que constituyen la empresa y puede reconocer dónde está la falla cuando la hay. Al mismo tiempo que sabe a quiénes acudir para resolverla. Ser mejor emprendedor implica estar dispuesto a aprender las habilidades necesarias para levantar una empresa en conjunto con los talentos