fbpx

Inevitablemente, la crisis sanitaria destruyó los paradigmas y las estructuras de trabajo existentes y, posiblemente, trabajar ya no será lo mismo. En este nuevo contexto, los especialistas ya han visualizado importantes transformaciones en lo que será el nuevo concepto del bienestar laboral y la gestión de la comunidad. 

En una era donde las oficinas y los espacios de trabajo ya no serán como nuestro “segundo hogar”, las áreas de recursos humanos se abren a un nuevo desafío en este 2021 respecto a cómo impulsar un clima laboral y la buena gestión de comunidad con el home Office como precedente. 

Frente a este nuevo escenario que impuso la pandemia, las organizaciones han focalizado sus esfuerzos en hacer más llevadero el trabajo, y garantizar la salud mental de los colaboradores. Los especialistas en la materia ven cómo implementar nuevas metodologías para que la virtualidad no acabe con la esencia del trabajo colaborativo, la productividad y el compromiso de los colaboradores con iniciativas que van desde el uso de sistemas tecnológicos para controlar los tiempos de conexión, recreación y desarrollo comunitario dentro de los equipos. 

En este sentido, las nuevas tendencias invitan a las empresas a no sólo contar con métodos de trabajo no presenciales, sino que también apuntar a estrategias mixtas, tales como turnos semipresenciales; incorporación de espacios de trabajo flexibles, cowork u oficinas satélites (las nuevas sucursales del futuro de las compañías).  

En este ámbito, la industria ya proyecta un “revival” de estos espacios, puesto que frecen flexibilidad, mejor distribución de los espacios, todo incluido – tanto para los colaboradores como empresas – e incorporar necesidades específicas a la medida del cliente. Así también lo corroboró el reporte regional de Bumeran de agosto pasado, el cual mostró que el 60% de las personas en Latinoamérica extrañan trabajar en oficina para generar más ideas con sus equipos; sin embargo, el 81% creen que después de la pandemia el trabajo a distancia será incorporado por todas las empresas. 

Por otra parte, la incorporación de estrategias para mantener la salud y el bienestar de los equipos que trabajan en una institución, entregando apoyo organizacional, instrumental y emocional serán parte de las acciones que realizarán las empresas para impulsar el anhelado bienestar laboral. 

¿Y por qué esto se convierte hoy en una gran necesidad? Sin duda, la pandemia tiene que mucho que ver. Un estudio de Trabajando.com indicó que si bien, el 87% de los colaboradores se encuentran trabajando desde su casa, sólo el 48% lo había hecho antes.  Un tema de preocupación por las organizaciones, donde muchas de ellas se han planteado el desafío de tener que innovar ante trabajadores que no poseen mucha experiencia en estos nuevos formatos. Por esto, nuestro contexto de trabajo se puede volver más ajeno y hostil versus los sistemas de trabajo tradicionales. 

Por otra parte, el rol de las jefaturas es fundamental para fomentar un clima de seguridad en el ámbito del trabajo. De acuerdo a un estudio de Mutual de Seguridad, CChC y Cadem, el 34% de los hombres y el 45% de las mujeres trabajadores en Chile busca más apoyo emocional de sus jefaturas en el tiempo de pandemia. 

Frente a esto, los profesionales del área de talentos ya han planteado cómo recuperar la vida comunitaria e impulsar el bienestar laboral en este nuevo contexto. Para el director de personas, gerente de felicidad organizacional, director Círculo Ejecutivo de Recursos Humanos (CERH), Rodrigo Rojas Foncillas, quien se refirió al tema en el portal RH Management, este nuevo desafío que impone la “nueva normalidad” no puede “ser asumido solo por unos pocos. Tiene que ser compartido y consensuado por quienes tienen el rol de liderar e inspirar, por sus equipos y también por otros actores que se tienen que sumar”. 

Para Rojas, uno de los primeros aspectos que cambiará nuestra dinámica laboral será cómo las empresas retomarán el sentido de las relaciones humanas, situación donde se buscará impulsar políticas y procesos que aporten al cumplimiento de un propósito, con un foco más centrado en las personas. 

Por otra parte, explicitar la oferta de valor interna. “Esta nueva forma de gestionar tiene que ser claramente explicitada, con una oferta concreta, evaluada y por supuesto medida.  Al ser explicitada, estamos entregando un regalo que permitirá potenciar el vínculo y relaciones entre quienes somos parte de esta red”, confirmó.  

En tanto, también la capacidad de adaptación, la cual jugará un rol fundamental en esta nueva forma de hacer empresa, puesto que como indica Rojas, “hoy más que nunca debemos tener presente que las recetas del pasado no servirán. Los desafíos y las nuevas conversaciones que tendremos posiblemente no serán resueltas con las antiguas formas”, enfatizó.